Puerto Rosales: deudas saldadas y desafíos que se renuevan 

InfoNegocios Bahía Blanca pasó por Puerto Rosales, un puerto cuyo Consorcio de Gestión, recientemente conformado, se enfrenta hoy al desafío de crecer y consolidarse, dejando atrás décadas de desinversión y políticas inconducentes que lo soslayaron. Desafío que, el ahora presidente del ente portuario, asegura redundará en el desarrollo de toda una región.

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Tras la firma, en mayo último, del decreto 584/2019, mediante el cual la gobernadora Vidal materializó la conformación del Consorcio de Gestión del Puerto de Coronel Rosales, la última delegación portuaria que continuaba dependiendo de la administración provincial, comenzó la otra parte de la historia de un puerto largamente postergado por políticas que privilegiaron aspectos desfavorables y desbordado de más promesas que recursos. De algún modo fue el principio de un camino que busca saldar una deuda provincial de vieja data para con toda una comunidad.

Con la autonomía de Puerto Rosales convertida en un hecho, aún faltaba una parte importante: la firma del decreto correspondiente a la designación del presidente del ente. 

Y finalmente llegó, esta semana. La primera mandataria bonaerense rubricó el decreto 1272, que ¨corona un esfuerzo realizado entre el municipio y Puerto Rosales, para consagrar la autonomía¨, fue una de las primeras expresiones de quien es hoy, formalmente, el presidente del Consorcio de Gestión.

Guillermo Burgos llegó a la delegación portuaria hace poco más de tres años, con más expectativas para perder, que logros por adjudicarse. 

La realidad del puerto lo confirmaba. Y el escenario hallado fue, en efecto, bastante más desalentador de lo que pudieron haberle referido a la distancia.

En un puerto que atrasaba 80 años, y con un alarmante déficit de infraestructura, claramente estaba todo por hacerse, pero no estaban las herramientas. No obstante, las utopías comenzaron, poco a poco, con más voluntad que recurso económico, a convertirse en hechos tangibles.

A esto se refiere el Lic. Guillermo Burgos cuando, en diálogo con IN Bahía Blanca, recuerda que ¨iniciamos realizando diagnósticos y a partir de los mismos contarle la situación de escasez en infraestructura y narrar los planes para salir de esa situación primeramente a los trabajadores portuarios, luego a los empresarios actuantes¨, analiza, volviendo atrás 3 años y 4 meses el calendario, cuando ni las más optimistas expectativas hacían suponer que, el 111 aniversario del puerto, lo iba a sorprender posicionado en un contexto absolutamente distinto y prometedor. 

¨El nuevo aniversario encontró al puerto con barcos pesqueros atracando y descargando varias toneladas, para posterior veda, así como para tallerismo naval a flote. También hemos iniciado hace tres años importantes trabajos de desguace. Asimismo, un gran movimiento de petroleros cargando o en descarga con el consecuente apoyo a los mismos o a los  remolcadores, por parte de las lanchas de servicios. Además hay zarpes a la pesca a zona cercana en lanchas amarillas de pesca artesanal. Al inicio de la gestión, el movimiento era restringido al de algunas lanchas de servicios e ingreso ocasional de potero¨, recuerda el titular del ente provincial.

Por supuesto no fue obra del azar. Uno de los desafíos del comienzo del camino sin dudas lo representaba el hecho de lograr poner a Puerto Rosales en la agenda provincial, vincularlo, mostrarlo, y posteriormente venderlo. Tampoco podía tratarse de un trabajo aislado, por esto era imperioso generar vínculos, e ir en busca de socios estratégicos, sin perder de vista  que ¨el interés de los puertos es desarrollar sus especificidades y de preferencia no competir con puertos vecinos. Existen asimetrías entre las diferentes unidades portuarias, sin embargo se han ido estableciendo vínculos de apoyo de los mayores a los menores, principalmente desarrollados en reuniones frecuentes entre los presidentes¨, apunta Burgos, subrayando que ¨Coronel Rosales ha mantenido contacto permanente con todos los puertos provinciales, estableciendo una sólida relación profesional¨.

El consorcio conformado, la designación oficializada, y un desafío que se renueva

¨Un logro¨, así califica el Lic. Burgos el hecho de haberse convertido hoy en el primer presidente del puerto de Coronel Rosales. Y en términos personales lo entiende además como ¨un premio al esfuerzo de haber establecido localmente la idea de un consorcio cuando todavía no había debida comprensión en la ciudad sobre ese tema. Es satisfactorio que una gobernadora como María Eugenia Vidal haya renovado su confianza en mi conocimiento del sector¨, destaca.

Con el Consorcio de Gestión del Puerto oficialmente conformado, las apuestas necesariamente deben redoblarse, y ¨el desafío es seguir ofreciendo muelle y previsibilidad a las compañías, navieras y armadores para que atraquen sus barcos en Rosales, para descarga, veda biológica o reparaciones navales¨, subraya, sin perder de vista que se debe también diversificar el perfil de un puerto al que ¨hay que sumar lanchas de turismo o catamaranes para incrementar a la pesca deportiva embarcada o con el perfil de avistajes de aves y preservacionistas¨.

Lanchas, pesqueros, reparación naval, petróleo, son algunas de las actividades de la agenda diaria de Puerto Rosales, sin embargo, para hacer de este un puerto que pueda competir regionalmente y profesionalizarse, Burgos reconoce que es también necesario ¨generar consensos con los empresarios talleristas, de gruaje, de servicios y de la industria naval, para ofrecer variedad de trabajos a precios competitivos¨, aunque ¨la idea no es el oportunismo y sí la previsibilidad y el cumplimiento de los plazos¨, admite.

Al mismo tiempo también anticipa que ¨se deberá ajustar algunas tasas y tarifas, de modo muy razonable y progresivo, de la mano de ser el puerto más económico del país para las navieras¨.

La previsibilidad constituye, sin dudas, uno de los requisitos más importantes a la hora de atraer inversiones, y Burgos tiene claro que esta debe generarse ¨cumpliendo los contratos, bregando para que el empresariado local cobre precios justos y ofrezca sostenibilidad de los servicios, recibiendo bien a las naves y contribuyendo a la resolución de los problemas que se puedan presentar a bordo¨, sostiene.

Si bien hoy nadie puede desconocer que, mirando hacia atrás, es mucho lo que se ha avanzado, no es menos importante ir trazando nuevos objetivos y consolidando el rumbo. En ese sentido, Burgos subraya que entre los objetivos de su gestión se destaca el hecho de poder ¨afianzar el vínculo entre los puertos (Cerri, Galván, Ingeniero White, Base Naval y Rosales), seguir desarrollando una visión portuaria colectiva, mancomunados - en primer lugar - a los municipios de Villarino, Bahía Blanca, Rosales y, en segundo, a Monte Hermoso y Dorrego.

Poder organizar siquiera, un trabajo de organización colectiva, para lograr cumplir con esta consigna¨, evalúa, sin desconocer la imperiosa necesidad del trabajo en equipo, identificando los desafíos de manera conjunta, lejos ya de las históricas mezquindades políticas que signaron la historia, y sumando, en cambio, voluntades y capacidades, en el camino del anhelado desarrollo regional.

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