Incertidumbre en los gimnasios bahienses: otro sector sumamente golpeado por la pandemia

Si bien se le presentó un protocolo a la municipalidad para que puedan reabrir sus puertas, por lo pronto no han tenido novedades positivas y el futuro es incierto. Hace más de 60 días que no tienen ingresos y la mayoría no pudo acceder a préstamos para cubrir los gastos fijos. 

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Los gimnasios de la ciudad viven una dura realidad al verse imposibilitados de brindar sus servicios y el hecho de no poder hacerlo hasta nuevo aviso provoca que el futuro sea incierto. 

Cada uno de los profesionales trata de afrontar la crisis como puede, sabiendo que esta pandemia es un caso de fuerza mayor y, como tantos otros rubros, se ven verdaderamente afectados al no recibir ingresos.  


“Cerramos una semana antes que se decretase la cuarentena y nos pusimos a disposición del municipio. Fueron pasando días, semanas, meses y estamos sin respuestas y sin poder hacer ningún tipo de actividad. Si bien se habilitaron muchos lugares, creo que nosotros podríamos haber abierto antes. Además consideramos que somos necesarios en la cuestión salud”, manifestó Darío Maillet, dueño del gimnasio DRM Fitness, en diálogo con InfoNegocios Radio, por el aire de Radio 10

A los pocos días del cierre, se le presentó un protocolo a la municipalidad para que los gimnasios de la ciudad puedan reabrir sus puertas. 

“A la semana de haber cerrado nos juntamos diferentes colegas y formamos un protocolo que se lo presentamos al Municipio. Les pareció correcto e incluso hoy se está utilizando en varias provincias, pero cuando consultamos las novedades nos dijeron que la respuesta tiene que venir de Nación, y si ellos no liberan,  desde el municipio tampoco pueden hacerlo. Estamos atados de pies y manos”, enfatizó Darío.    

El protocolo presentado contempla, entre otras cosas, utilizar un sistema de turnos semanales y cada clase o sesión durará un máximo de 45 minutos, mientras que los empleados tendrán otros 15 minutos para desinfectar el salón antes del ingreso de una nueva tanda de clientes.

El interesado en ejercitarse deberá completar una declaración jurada donde garantice no haber viajado al exterior o tener contactos estrechos con casos de coronavirus confirmados o sospechosos. A su vez pone en exigencia el uso de toallas y elementos de higiene y cuidados personales, como por ejemplo llevar la propia botella de agua.

Para determinar cuántas personas puede haber al mismo tiempo se tomaría en cuenta la cantidad de metros cuadrados de cada local, con el objetivo de que las personas estén separadas a dos metros.

Con respecto al horario de atención, pretenden abrir de 8 a 20 y en cada máquina de las utilizadas deberá haber una botella de alcohol en gel para que el usuario puede desinfectarla antes o después de utilizarla. 

“Estamos a la espera para ver si tenemos novedades para reabrir nuestros negocios, pero la situación es complicada y estamos viviendo una realidad muy difícil porque hace más de 60 días que no tenemos ingresos. Hay gimnasios que no creo que puedan sobrevivir a esta pandemia”, amplió.

A su vez agregó: “hay que tener en cuenta también que veníamos de dos meses muy flojos como fueron enero y febrero, por el calor y las vacaciones. Sacamos el mínimo como para cubrir gastos y siempre se guarda una pequeña reserva de lo que se ganó el año anterior para sustentar esos dos meses y cuando arrancamos a los 16 días tuvimos que cerrar. En mi caso no alcancé a cubrir el 35% de las cuotas”. 

Dificultad para acceder a préstamos 

“Estamos exentos de todas las ayudas que dio el gobierno. En mi caso no pude acceder a ningún préstamo y la mayoría de los gimnasios tampoco. Cuando lo fui a solicitar por mi cuenta para cubrir los gastos fijos, el interés que me cobraban era altísimo y todavía no sabemos cuándo vamos a volver a trabajar. En mi caso no califiqué porque al facturar menos en el mes de marzo de lo que veníamos facturando mensualmente no me lo dieron. Es ilógico porque solamente pude trabajar unos días. Fue un pretexto para no otorgármelo”, afirmó.    

Cámara de gimnasios de Bahía Blanca 

Otro de los puntos a resaltar es la conformación de una cámara que nuclee a los gimnasios de la ciudad y de esta manera tener representatividad legal.  

“La vamos a formar varios dueños de gimnasios y estamos a la espera de poder presentar los papeles. En la ciudad hay alrededor de 90/95 gimnasios y creamos la Cámara para poder representarnos. Tuvimos una reunión el fin de semana vía zoom para la elección de todos los puestos y la idea es presentarla a la Municipalidad esta semana para que se pueda poner en marcha”, explicó Darío


Para finalizar volvió a manifestar la dificultad que atraviesa el sector y la necesidad de volver a trabajar lo antes posible. “No tenemos una fecha de regreso y por el momento seguimos inciertos, pero lo que sí sabemos es que ya no podemos aguantar más. Entendemos la gravedad de la pandemia, pero con el protocolo que tenemos se puede trabajar tranquilamente y no hay mayor riesgo. Lo que menos queremos es cerrar nuestros negocios luego de muchos años de sacrificio y esperemos que no tengamos que buscar trabajo luego de la pandemia. Necesitamos que se nos escuche y se nos tenga en cuenta”, subrayó.

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