Bodega AlEste: el desafío de agregarle valor al vino conjugado con el turismo

IN Bahía Blanca se alejó un poco de la geografía urbana de la ciudad, y muy cerca nos encontramos con AlEste Bodegas y Viñedos, una apuesta afianzada en la región, que busca reinventarse a cada paso.

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Ubicada en el kilómetro 732 de la ruta 22, en cercanías de la localidad de Médanos y a 45 kilómetros de Bahía Blanca, se encuentra AlEste, una bodega que tiene ya varios años produciendo vinos de alta gama en los límites del mapa del partido de Villarino. Sin embargo, y al margen de estar consolidada en el mercado, busca renovarse constantemente y sumarle valor a sus productos, apostando a la conjugación de sus vinos con el turismo rural. Sin dudas, un desafío que su responsable se toma muy en serio.

Daniel Di Nucci es ingeniero agrónomo, "pero nunca trabajé en agronomía", comienza confesándole a IN Bahía Blanca, concluyendo la visita guiada por él personalmente en el viñedo desde donde se piensan, se producen, se estacionan y se insertan en el mercado los vinos de alta gama que caracterizan a la bodega villarinense.

Asimismo, el recorrido por el viñedo lleva a conocer las instalaciones que debieron construirse, conformadas por sótanos y establecimientos para el estacionamiento del vino. "La inversión que se ha hecho hasta ahora ha sido importante, pero no es todo. Dentro de la etapa experimental hemos probado un montón de cosas¨, asegura el ingeniero agrónomo.

"Tenía antecedentes de que aquí se había cultivado la uva y aprecié un lugar de características similares en el sur de Francia, así me decidí a empezar con una hectárea y media y con ocho variedades de uva. De ese modo realicé una selección con la pretensión de ingresar al canal comercial¨, sostiene.

"Comenzamos a organizarnos en septiembre u octubre de 2000 y el 1° de diciembre de ese año ya empezamos a poner las plantas", recuerda Di Nucci remontádose a los inicios del emprendimiento.

Las cuatro variedades tintas en las que trabaja son cabernet, malbec, tannat, merlot, y dos variedades blancas: chardonnay y sauvignon blanc.

"Ningún mercado es fácil"

Di Nucci es categórico al momento de responder a la requisitoria periodística, respecto a la apertura de nuevos mercados.

"Ningún mercado es fácil, porque en todos tiene participación una marca que preexiste, y además, nosotros por una cuestión geográfica, somos dependientes de Bahía Blanca en todo lo que tiene que ver con el comercio, y nosotros vemos a Bahía con muy buenos ojos, porque es el mercado potencial inmediato, y por ende el mercado real que tenemos", reconoce.

Al momento que también sostiene que tener una bodega no resulta fácil, "es muy divertido, pero no es fácil. Y más allá de muchos altibajos que hemos tenido, estamos consolidados en un mercado que si bien no es de gran volumen, para nosotros es suficiente, y por supuesto pretendemos acrecentarlo", subraya.

El enfoque en la calidad, no en la cantidad

Sin dudarlo, el productor vitivinícola pone énfasis en que desde AlEste centra su atención en "vender calidad, no cantidad", porque "no somos una bodega de vender grandes volúmenes, y si bien tenemos espalda como para hacerlo, nuestro propósito está en hacer vinos en los que se encuentren detalles que tienen que ver más con la calidad, y no por el lado de la cantidad. No nos interesa en este momento. Estamos enfocados en producir un producto de alta gama y agregarle un complemento a esto mismo", sostiene. Subraya, a su vez, que no se trata de una bodega pensada para exportar sus productos, buscando de este modo preservar la identidad de un vino que se caracteriza por el cuidado de cada una de sus variedades.

El turismo como aliado

AlEste, desde hace algún tiempo, se planteó el desafío de conjugar la producción de vinos de alta calidad, con el turismo.

En este sentido, se comenzaron a implementar las visitas guiadas a la bodega, aggiornando además sus instalaciones con el propósito de hacer eventos, personales y empresariales, "sobretodo en la segunda mitad del año, que es cuando hay una gran cantidad de eventos de esta naturaleza, que varían desde una reunión de un grupo de amigos, con asado, un casamiento, o cualquier evento social para el cual preparamos la infraestructura. De esta manera se pueden realizar cómodamente distintos eventos que pueden llevarse a cabo en la cava, que tiene capacidad para unas 20 personas en la mesa, con el plus de que estamos en un lugar muy próximo a Bahía Blanca, y absolutamente diferente, en un viñedo, y con la experiencia propia que nosotros hemos recogido acá", analiza.

Di Nucci reconoce que la propuesta de "hacer de lo enológico algo turístico es por demás atractiva, y es donde en lo personal me interesa poner el acento", afirma.

Asimismo, refiere que "estamos creciendo en este sentido, lo estamos difundiendo, y es amplio el público que abarca la propuesta. Hablamos desde un cóctel de fin de año de una empresa o cualquier reunión, incluso de grupos reducidos de personas que intenten pasar un día distinto, probando diferentes tipos de vinos, escuchando las charlas y las historias de la bodega, con nosotros a disposición para canalizar cualquier duda que tengan respecto de qué es hacer vinos, por lo que buscamos transformarnos en una opción válida en ese sentido", amplía.

Finalmente, el productor medanense destaca que la experiencia que se forma trabajando, acertando y equivocándose en el lugar es fundamental para capitalizarla, "y mejorar cada año, tratando de que el vino de este año sea mejor que el del año anterior. Ese es un desafío permanente que nosotros tenemos", profundiza.

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