Café Miravalles: un lugar con historia (y grandes historias)

Un repaso por los casi 100 años de existencia de un clásico y emblemático lugar de la ciudad.

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IN Bahía Blanca se detuvo un momento frente a la estación de trenes de nuestra ciudad, para recorrer uno de los sitios con mas ricas historias y experiencias que contar, de toda la región. El Miravalles se resiste al paso de las décadas, se nutre del tiempo, y lo capitaliza a su favor.

“El bar fue inaugurado el 23 de diciembre de 1923 por mi bisabuelo Eustaquio Miravalles. Después vinieron los 5 hijos de él, entre ellos mi abuelo, luego estuvo mi papá y ahora estoy yo a cargo del bar” nos contó su actual dueño Alejandro Ariel Miravalles, quien hoy en día continúa con el legado y la tradición familiar.

Qué acotar de un lugar que está ambientado como un auténtico bar argentino, sencillo, acogedor, familiar y con esa impronta de bar de antaño, en el que los hombres se juntaban a tomar algo y charlar de la vida, política y fútbol. Su atención personalizada, la calidad en cada uno de sus platos, el hecho de conservar su estilo antiguo y tradicional por años, siendo ideal para conocer la esencia de nuestras raíces. Pero principalmente el ser un rincón de historia en sí mismo es lo que más caracteriza a este bar ubicado a la altura 777 de la Avenida General Daniel Cerri, justo en frente a la estación de tren.

Se trata de un café muy conocido que históricamente recibió a viajeros: aquellos que se iban, volvían o simplemente estaban de paso. También albergaba a los habitantes locales, que solían concurrir antes o después de alguna función nocturna o bien a los denominados “nocheros” que estiraban su jornada asistiendo a un lugar que no cerraba, abierto día y noche y hasta el día de hoy pregona las relaciones humanas, los valores, los vínculos, la amistad y por sobre todas las cosas un ambiente familiar digno de admirar.

Los hermanos Visconti, José Marrone, Luis Sandrini, Antonio Maida, Ezequiel Navarra y el mismísimo Carlos Gardel en 1933, son algunas personalidades destacadas que pasaron alguna vez por el Miravalles, que está próximo a cumplir su centenario el 23 de diciembre de 2023 y el mismo Alejandro nos confirmó que ya están programando qué hacer y cómo hacer para festejar tamaña fecha conmemorativa.

Además del buen café tradicional, con respecto a sus ofertas gastronómicas podemos encontrar milanesas, pizzas, empanadas y picadas sumado a todo tipo de bebidas para acompañar cada una de estas comidas. Pero sin ningún tipo de dudas, si hay algo que caracteriza a este bar es su matambre casero y el mismo Alejandro nos lo contaba: “la marca registrada que tiene el bar, si vos preguntás por todos lados te van a decir el sándwich de matambre. Es casero, lo hace mi señora y es bastante grande porque es tamaño flauta. Somos famosos por eso”, reconoce.

Debido a su antigüedad como así también a su comodidad, ya posee un grupo de clientes fijos y habituales, quienes son integrantes de la familia ya constituida. “Más que bar nosotros decimos que es una familia, un club porque viene siempre la misma gente y muchos amigos míos cuando me ven se extrañan porque los que entran vienen y me dan un beso y esas cosas en otros lados no ocurren. La verdad que lo de la gente es una barbaridad, sentís el cariño incluso fuera del bar, en la calle porque se van contentos y los tratamos lo mejor posible. Muchos nos dicen, se nota que son los dueños por cómo atienden”. También se caracteriza por ser un lugar donde se realizan espectáculos, principalmente musicales u obras de teatro. “En el 2013 se hizo como una especie de tributo a Gardel y de ahí en más todos los últimos jueves de cada mes se hace una charla-debate de algún personaje en particular y se cantan unos temas de tango o folklore”, recuerda.

En este sentido, con respecto a las canciones, hay que destacar que a mediados del año pasado, la banda de rock bahiense ¨Luceros El Ojo Daltónico¨ sacó un tema llamado “Mesita del Miravalles”, haciendo alusión al mítico bar de la ciudad, situación que generó una gran satisfacción en su actual dueño: “fue algo sorpresivo la verdad y todavía a los chicos no los pude conocer, quedaron en venir aunque deben estar muy ocupados obviamente pero es un gran orgullo”, señala satisfecho.

Anécdotas, historias, vivencias y principalmente el concepto de familia es lo que en definitiva simboliza al Café-Bar Miravalles, características que sigue conservando aún hoy luego de tantos años y posee una actualidad más que satisfactoria: “hoy en día el bar está bien, no me puedo quejar, la gente viene y concurre siempre, si bien hay altibajos gracias a Dios estamos bien y es una actualidad positiva”, concluyó muy amablemente Alejandro ya finalizando el primer turno de la jornada laboral.     

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